viernes, 13 de enero de 2017

ASÍ ERA SAN FERNANDO

Pequeño "pueblín" sobre un promontorio rodeado de olivares y viñas, del que salía un gran paseo arbolado que unía una hermosa plaza circular cerrada de Olmos y Acacias presidida por la estatua del Rey Fernando VI.

Vista del conjunto urbano del Real Sitio de San Fernando y su entorno, tal como se mantuvo a lo largo del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX.
Fotográfía aérea del casco urbano de San Fernando en 1946, se aprecian los muros de la Real Fábrica en ruinas, el recinto de la Huerta Chica con el  molino, el conjunto de la Real Casa de Administración (por entonces Patronato de la Mujer) el solar de El jardín ya depoblado, la plaza Fernando VI desarbolada prácticamente como el paseo de la calle Camino de la Huerta tras la tala de árboles durante la guerra civil para calentarse y cocer pan en Madrid. Y las obras de las casas de la calle José Alix Alix, construidas por la Dirección General de Regiones Devastadas y que fue la primera expansión planificada del pueblo, que se mantenía casi inalterado en su traza desde su fundación.
Su caserío era uniforme, agrupado en torno a la plaza cuadrada que se abría frente al edificio de la Real Fábrica, gran edificio cuadrado de fachada monumental barroca de blanca piedra caliza y el resto de ladrillo, con un gran patio en su centro presidido por una fuente.
La Plaza de Fernando VI no se cerro con las ocho mazanas que estaba previsto levantar en el proyecto inicial de la nueva población de San Fernando, dos de las cuales iban destinadas a casa de ayuntamiento e iglesia colegiata. La perspectiva urbana se cerró con sendos anillos de olmos y acacias, arbolado de gran porte que bordeaba la calle de La Huerta, que partiendo de la plaza, bajaba como gran paseo hasta "La Huerta Grande". En el centro de la plaza se situó en 1844 la actual estatua del rey Fernando VI, fundador de la población. Varias pilonas encadenadas, cerraban el paso de carruajes por el centro de la plaza, para evitar su deterioro.

La Casa de Administración una de las desaparecidas manzanas trapezoidales del diseño original del pueblo, donde hoy se levanta el complejo de El Pilar, y que incluía las naves para aperos de labranza, prensa de aceite y almazara.


Real Casa de La Administración, desaparecido edificio que fuera del patronato de la mujer en lo que hoy es el Complejo de El Pilar, y que tuvo su origen en la fábrica de papel y cartones, alguno de los cuales emplearía el propio Goya en sus grabados y aguafuertes. Tras ellos las naves de aperos, molino de aceite y almazara.

Y El Jardín, con su estufa y estanque para riego, con sus paseos arbolados con pérgolas de alambre para rosal, entre la calle La Huerta y la actual calle Calonge, entonces camino de El Batán. El antiguo Batán donde se encontraban los tendederos de lana y tintes de la Real Fábrica, en lo que hoy es la finca de la vaquería frente al polideportivo.

Junto a la Real Fábrica en lo que hoy es la calle Coslada, se encontraban las tapias de La Huerta Chica, cuyas puertas de piedra dan acceso a la actual iglesia de La Purificación (patrona del pueblo). Era una finca agrícola de paseos que delimitaban los cuarteles destinados a plantación de árboles frutales y hortalizas, y en su interior se levantaba el viejo molino del que algo queda en el actual callejón del mismo nombre.

La Real Fábrica de Paños y en primer término la Huerta Chica con el edificio del molino en su seno.

Aquel pueblecillo a penas rondaba los 1.000 habitantes, y vivía de la agricultura de sus campos próximos, entre ellos un extenso olivar de más de 10.000 ejemplares de hermosas copas y en la vega del Jarama; La Huera Grande, que no aparece en el dibujo, pero que estaba formada como ahora, por los amplios paseos arbolados que la delimitaban.
Detalle del caserío de la plaza cuadrada frente a la Real Fábrica con sus patios destinados a huertos y corrales, y las manzanas trapezoidales entre las actuales plazas de España y Fernando VI.
Alzado con la composición original de las casas de la plaza de España. Con sus zócalos de pieza y fachada de fábrica de ladrillo con encajonados de pedernal, típicos de la arquitectura civil castellana de la época. Los aleros de madera, uniformes y continuos en todo el perímetro de las manzanas, aleros formados por canecillos ornamentales. Los tejados cubiertos con teja curva, presentaban buhardillas a tres aguas para venteo e iluminación de los desvanes. El resto de las casas del pueblo tanto de dos como de una planta, respondían a este mismo esquema compositivo.

El dibujo está basado en la cartografía catastral de España y mapa topográfico nacional levantados en la década de 1870... Pero San Fernando se mantuvo así, prácticamente desde sus origenes hasta después de la guerra civil en el siglo XX, donde pierde la Real Fábrica como el más destacado y significativo de sus edificios.


Este dibujo es el equivalente del plano de Texeira de Madrid para San Fernando, pues nos muestra cómo fue el pueblo en sus orígenes, al que sumamos los alzados con la composición original de las fachadas de sus casas, que eran de ladrillo visto con encajonados de pedernal entre hiladas de ladrillo, con aleros de canecillos de madera, que eran así en la plaza de España como en el resto de manzanas de casas que formaban el pueblo, según un trazado regular, todo él con cubiertas de teja curva, con sus buhardillas para venteo de sus desvanes.
Más de 10.000 pies de olivo rodeaban el caserío del pueblo, con ejemplares de hermosa copa, entre cuyas alineaciones se llegó a intercalar otra de vid, en parte de lo que hoy es el barrio de Parque Henares.
Agradecer al delineante Luis Ángel Zas estos dibujos que hizo en su día, para ilustrar como fue en su tiempo "El Real Sitio de San Fernando".

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada